Reunión de diputados, responsables de las Federación Socialistas y de Asociaciones de Inmigranets, consumidores y sindicatos en la Conferencia de Integración y Convivencia en Ferraz.
La Secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí explicó en la Conferencia sobre Integración reunida el pasado octubre en Ferraz a diputados, responsables de las Federaciones Socialistas y de Asociaciones de Inmigrantes, consumidores y sindicatos, los aspectos de la nueva ley de extranjería que el próximo jueves se votará en el Congreso.
A juicio de Consuelo Rumí, la nueva Ley de Derechos y Libertades de los Extranjeros en España es una ley “moderna, es una ley para el futuro, garantista, equilibrada porque no exime del esfuerzo que se ha de hacer por el orden, el control y la legalidad”.
La responsable de Inmigración explicó que el nuevo proyecto de Ley nace de la obligación de reformar la anterior Ley de Extranjería aprobada por el PP y recientemente calificada de inconstitucional, también por la necesidad de trasponer directivas europeas, pero, sobre todo, por la necesidad de incluir los nuevos requerimientos que plantea el fenómeno migratorio. Así –según Rumí- uno de los grandes objetivos del nuevo texto es “la integración social, pero también perfeccionar la regulación de los flujos migratorios, reformar los mecanismos de vigilancia y control para luchar contra la inmigración irregular y una apuesta clara por la cooperación entre las administraciones que intervienen en la gestión de la inmigración”.
El eje de integración, que supone dar sentido al título de la ley- recoge aspectos como garantizar la educación hasta los 18 años, la titulación académica y las becas, ampliar la reagrupación a la pareja de hecho y los ascendientes cuando haya enraizamiento y facilitar la situación de las víctimas de la violencia de género, las mafias de la inmigración irregular, la prostitución o de la explotación laboral.
Texto: e imagen: Psoe